Título: Sputnik mi
amor
Autor: Haruki
Murakami
Año: 2011
Editorial: Tusquets
Páginas: 246
Isbn: 9789871544318
Género: Narrativa –
novela
Título original: Supûtoniku no koibito Haruki Murakami,
1999
SINOPSIS EDITORIAL
Perdidos en la
inmensa metrópoli de Tokio, tres personas se buscan desesperadamente intentando
romper el eterno viaje circular de la soledad; un viaje parecido al del
satélite ruso Sputnik, donde la perra Laika giraba alrededor de la Tierra y dirigía su atónita
mirada hacia el espacio infinito. El narrador, un joven profesor de primaria,
está enamorado de Sumire, a quien conoció en la universidad. Pero Sumire tiene
una única obsesión: ser novelista; además se considera la última rebelde, viste
como un muchacho, fuma como un carretero y rechaza toda convención moral. Un
buen día, Sumire conoce a Myû en una boda, una mujer casada de mediana edad tan
hermosa como enigmática, y se enamora apasionadamente de ella. Myû contrata a
Sumire como secretaria y juntas emprenden un viaje de negocios por Europa que
tendrá un
enigmático final.


A los veintidós
años, en primavera, Sumire se enamoró por primera vez. Fue un amor violento
como un tornado que barre en línea recta una vasta llanura. Un amor que lo
derribó todo a su paso, que lo succionó todo hacia el cielo en su torbellino,
que lo descuartizó todo en un arranque de locura, que lo machacó todo por
completo. Y, sin que su furia amainara un ápice, barrió el océano, arrasó sin
misericordia las ruinas de Angkor Vat, calcinó con su fuego las selvas de la India repletas de manadas de
desafortunados tigres y, convertido en tempestad de arena del desierto persa,
sepultó alguna exótica ciudad amurallada. Fue un amor glorioso, monumental. La
persona de quien Sumire se enamoró era diecisiete años mayor que ella, estaba
casada. Y debo añadir que era una mujer. Aquí empezó todo y aquí acabó (casi)
todo.

No había leído nada del autor y lo tenía pendiente desde
hacía mucho. Estuve investigando el mejor título par comenzar con él y este fue
uno de los que me gustó por la sinopsis. Dejé para más adelante Kafka en la orilla ya que parece una
lectura más compleja.
Me llamó la
atención el comienzo, arranca ya con el conflicto:
el enamoramiento de Sumire, su amiga, de una mujer mayor que ella, Myû. De
manera me enganché página a página porque quería saber qué había pasado, si su
amor era correspondido, si Sumire podía terminar su novela.
Sumire y
quien narra, el amigo de quien no se sabe el nombre completo, se conocieron
mientras cursaban sus estudios. Ella aspira a ser novelista y posee una
personalidad solitaria pero nada común. A partir del enamoramiento de Sumire,
ella confiará en su amigo y se desarrollaran sucesos, que no contaré para no
arruinar la lectura, que nos llevan a seguir y seguir para conocer el
desenlace.
Me gustó
muchísimo la obra, el estilo del autor
me resultó precioso, con una manera de narrar concisa pero con mucho lirismo.
Además, posee una musicalidad, una alternancia de frases cortas y largas que
brindan una lectura que te atrapa con su cadencia.
A estas horas, cuando la pobrecita luna está flotando en un rincón
del cielo de Oriente como un riñón desahuciado.
Asimismo, cuando narra incorpora todos los sentidos.
Aparece la música, los olores a los cafés y restaurantes, el fresco de los
parques. Otorga detalles precisos. No dice “canción de moda”, ni “canción
movida”, dice: Fui a la tienda de discos,
compré un CD con las canciones de Mozart cantadas por Elisabeth Schwarzkopf y
las escuché muchas veces. También menciona a Astrud Gilberto, Huey Lewis and the News, las baladas de
Brahms. De esta manera percibimos la historia de manera más compleja, permite
adentrarnos con mayor profundidad en lo que narra.
Otro
aspecto relativo a los detalles que arman el mundo de esta novela, son los
lugares que menciona: estaciones de trenes, parques, ciudades, cafés. No pude
evitar buscarlos en Street View (Google) para hacerme una idea de cómo
eran las calles, los negocios, los parques que mencionaba, los cafés. Me dieron
unas ganas terribles de conocer Tokio y estar en cada uno de estos sitios. Dejo
a continuación algunos de ellos.
-Había alquilado un
apartamento tipo loft en Kichijôji
- Sumire había
nacido en Chigasaki. Su casa estaba
a orillas del mar y, de vez en cuando, ráfagas de viento arenoso azotaban con
un seco rumor el cristal de las ventanas.
- Parque de Yoyogi
- Aparte de su despacho en la empresa de Akasaka, Myû tenía su propia oficina en
Jingûmae.
- Yokohama
El título me pareció acertado y,
a lo largo de la obra, se compara la vida de los protagonistas con la soledad
de un viajante en un espacio que sabe que no puede volver a la Tierra y está condenado a
vagar en un espacio solitario. Sputnik significa “compañero de viaje”. De
alguna manera, a quien amamos lo consideramos de la misma manera. El Sputnik
fue un satélite ruso lanzado en 1957. La nave Sputnik 2 llevó como tripulante a
una perra, Laika, quien fue condenada a vagar sola en el espacio y morir en ese
desamparo. El título también refleja esta soledad y esta miseria. Sin entrar en
detalles sobre el tema de la experimentación con seres vivos, me resultó triste
el maltrato animal por parte de la ciencia, considerando la forma en que el
animal había sido atado en una cápsula de metal y era condenada a una muerte
horrible. En fin, nuestra capacidad intelectiva no ha crecido acorde a una
moral que la acompañe.
Los elementos
recurrentes en la obra son: la noche, la música, la luna, los gatos, el
espacio.
Incorpora un elemento fantástico
que me tomó por sorpresa. No lo puedo contar sino adelanto algo importante de
la trama. Sin embargo, cuando se lee, uno lo incorpora a toda esa historia,
como algo plausible.
Otros de los puntos a favor fue la manera
de relatar una historia de amor sin caer en los clichés ni en una historia
previsible y azucarada.
RETO LITERIGATOS
Encontré varios gatos. Aquí están los pasajes.
Cuando estaba en segundo de primaria, tenía un precioso gatito tricolor de unos seis meses. Una
tarde, mientras yo estaba leyendo en el porche, empezó a pegar brincos,
terriblemente excitado, al pie de un gran pino que crecía en el jardín. Los
gatos suelen hacerlo, ¿verdad? Aunque no pase nada.
El artículo que Sumire eligió aquel día hablaba de una anciana de
setenta años que había sido devorada por sus
gatos. Había sucedido en una pequeña ciudad, en el extrarradio de Atenas.
La mujer había perdido a su esposo once años atrás y, desde entonces, vivía
tranquilamente en un piso de dos habitaciones acompañada de sus gatos. Un día
tuvo un infarto, se derrumbó sobre el sofá y allí murió. Aún no se sabía el
tiempo transcurrido entre el ataque y el fallecimiento. En cualquier caso, su
alma, pasando por los debidos estadios, había abandonado definitivamente el
cuerpo que había sido su morada durante setenta años. Como la fallecida no
tenía parientes o conocidos que la visitasen con regularidad, tardaron en torno
a una semana en descubrir el cadáver. La puerta estaba cerrada, las ventanas
enrejadas. Muerta la dueña, los gatos quedaron atrapados. En el piso no había
comida. Tal vez la hubiera dentro del refrigerador, pero los gatos no tenían la
destreza necesaria para abrir la puerta. Cuando no pudieron resistir más el
hambre, devoraron la carne de su dueña muerta.
—Tu barco naufraga, vas a la deriva hasta ser arrojado a una isla
desierta. En el bote sólo vais tú y un
gato. A consecuencia del naufragio, llegas a la isla, pero es un islote
rocoso, deshabitado, donde no hay nada que comer. Tampoco hay agua. En el bote
llevas biscotes y agua suficientes para una persona durante diez días. La
historia iba más o menos así.
Un gato negrísimo se
paseaba sobre el muro de la casa vecina.
PARA CONCLUIR
Seguiré leyendo al autor porque me disfruté de la
lectura.
En la obra se habla de la soledad
en las muchedumbres de las grandes ciudades, las decisiones de vida, el
destino, el amor y el desamor, el sufrimiento por no hallar al ser amado, las
actividades que se llevan a cabo para llenar el vacío, las decisiones que
tomamos que impactan en el futuro.
Por Keren Verna
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