viernes, noviembre 30, 2018

Maratón de lectura para diciembre (Retos)

+LIBROSX72


maratón de lectura
Banner 1 (imagen de pixabay)
Hace tiempo que tenía ganas de proponerme una maratón de lectura y viendo que me falta un mes para completar la cantidad de libros que me propuse en Goodreads y vengo a medio camino (mal muy mal este año), se me ocurrió lanzar una maratón para aquellos que estén igual que yo o para quien tenga ganas de sumarse para cerrar el año con más libros leídos (y menos culpa ja=).

Hay muchas maratones de lecturas propuestas por las redes. Incluso se organizan en las escuelas y en las bibliotecas. Algunas duran un mes, pero me pareció que más intensivo y corto, en mi caso, me ayuda más a no dispersarme. Por este motivo me propongo una maratón de fin de semana, solo 72 horas.


maratón de lectura
Banner alternativo (imagen de pixabay)

PROPUESTA
Me comprometo a hacer una lista si hay más participantes que mi yoedad. Además de terminar el año a toda pila, me parece que es una buena manera de conocer futuras lecturas.
El objetivo  de la maratón es:
Leer la mayor cantidad posible de libros durante 72 horas en diciembre.
Los libros pueden ser de cualquier temática, incluso ensayos, teatro, poesía.  Recomiendo que sean libros cortos.
Las 72 horas no necesariamente deben ser tres días corridos, pueden ser 24 horas y luego seguir a los días con 24 horas más hasta completar.  

PARA PARTICIPAR
Dejar un comentario en esta entrada.
Compartir en tu blog, face o redes la participación y la lista de libros a leer, así nos enteramos y qué días serán.
Al finalizar, compartir el resultado: cuántos y qué libros se han leído, si gustaron, cuáles recomiendan y aquello que se les ocurra.

OPCIONAL
Llevarse el banner.
Difundir la idea bajo el hashtag #librosx72 así se suma más gente y se hace más entretenido.
Compartir frases, de esas que nos encantan y marcamos, a través de las redes con el hashtag de la maratón.
Compartir el avance hora a hora o día a día.

En estos días estaré compartiendo la lista de mis libros y las sinopsis.
¡Espero se animen! Cualquier sugerencia es bienvenida.
Besos y buenas lecturas


jueves, noviembre 29, 2018

Si viviéramos en un lugar normal. Juan Villalobos (mi lectura)


QUESADILLAS O CARNE DE VACA

Si viviéramos en un lugar normal


Hacía tiempo que tenía pendiente leer al novelista mexicano Juan Pablo Villalobos. Comencé con Si viviéramos en un lugar normal, obra publicada en el año 2012.
La historia está contada en primera persona por el protagonista, Oreo, un joven de 14 años, que vive en una casa muy humilde al borde de una serranía en un pueblo de México, Lagos de Moreno, en los Altos de Jalisco. Como dato, agrego que el autor también creció en este mismo lugar.
Desde la óptica del protagonista, que recuerda sus años de adolescencia y el suceso central en la novela (no diré por el tema de spoiler), veremos las dificultades de vivir en un país con una inflación constante y con políticos corruptos que favorecen a los suyos para perpetuarse en el poder. Página a página, se lee el contraste permanente entre la forma de vida y la cosmovisión de pobres y ricos

La historia sucede en 1987. Desconocía los detalles de la situación de México y buscando información encontré sobre la huelga universitaria que duró 20 días, durante un año con una de las inflaciones más altas de la historia.


Cuando leía parecía que estaba sucediendo en mi país, ya que los dichos y la forma de concebir la vida a través de los sucesos políticos y económicos es una constante en Argentina. Justo hablaba de esto con una amiga, de que en muchas novelas escritas por argentinos hay una mención la economía y la crisis. Y otro tema en común entre mexicanos y argentinos es el de los insultos. En mi país es el “boludo” y “pelotudo” que remata cada oración, hasta de cariño: “Viste lo que le pasó a ese pelotudo”, “Sí, boludo, lo vi, qué pelotudo”, “Pelotudazo resultó el boludo”. Y en México hay que reemplazar “boludo” o “pelotudo” por “chingada”.

De forma constante, atraviesa la obra las formas en que el adolescente visualiza su condición de ser pobre, negándose a aceptar su destino, en contra de la inercia y la resignación de los adultos. Además, está siempre presente el tema del hogar, de la casa, de la vergüenza que produce una casa humilde. Y es así como él observa las otras construcciones que le parecen siempre mejores a la suya.

A veces la dignidad se consigue humillándose, parece confuso, pero no lo es: es la vida que nos toca vivir a los pobres.

Este contraste es más evidente aún cuando se muda una familia polaca tras construir una mansión en la ladera. A través de la familia recién llegada puede observarse el idealismo de que viajar es preferible a vivir en el mismo lugar, el viaje como signo de estatus social, y la idealización de la vida en otros países de Europa y de Estados Unidos.

En Estados Unidos no había basura, todo estaba reluciente, igualito que en la televisión. La gente no era puerca, no tiraba la basura en la calle, todos la depositaban en su lugar, en unos botes de colores que servían para clasificar los desechos.

Además, explora cómo es ser pobre en una familia numerosa. El padre del protagonista es profesor de civismo en una escuela preparatoria (secundaria en mi país) y fue quien tuvo la idea de poner nombres griegos a sus hijos. El autor utiliza este recurso para otorgar cierto paralelismo entre las tragedias a través de la característica de los personajes.

Mi papá nos presentó pronunciando con orgullo nuestros fabulosos nombres griegos: Aristóteles, Orestes, Arquíloco, Calímaco y Electra. En lugar de una familia parecíamos el índice de una enciclopedia.

Villalobos utiliza el humor y la ironía para expresar el sentimiento de desolación y los vaivenes en la vida de la gente muy pobre. Disfruté del estilo narrativo, la forma en que narra metiéndose en el habla de una clase social. Produce el efecto de cercanía y complicidad con el lector.

El pueblo era tan católico que estaba rodeado de espinas.


Otro protagonista, podría decirse, son las quesadillas. Es así como comer quesadillas refleja la economía del país. Ahora me dieron ganas de aprender a cocinarlas. En mi país, creo que son nuestros “panqueques”. Y observé otras recetas que se parecían más a las empanadas.

Nosotros conocíamos muy bien la montaña rusa de la economía nacional a partir del grosor de las quesadillas que nos servía mi madre en casa. Incluso habíamos creado categorías: quesadillas inflacionarias, quesadillas normales, quesadillas devaluación y quesadillas de pobre —citadas en orden de mayor opulencia a mayor mezquindad.

El autor ironiza sobre ciertas formas de pensar de los mexicanos, sus costumbres, el rol de la Iglesia y del estado en los procesos sociales. Hay menciones de partidos políticos y de sucesos sociales relativos a manifestaciones y marchas, que ofrecen un contexto complejo que sostiene la historia. No solo es una familia, sino que es una familia en relación con el avance de la urbanización y el impacto en sus relaciones sociales con el trabajo y el resto de la parentela o familia ampliada hacia sus abuelos, tíos, hermanos, etc. 

Sobre su escritura, me recordó a César Aira y a la novela La maestra rural de Luciano Lamberti sobre todo en la manera de mezclar aspectos delirantes con realismo. Indagando sobre la vida del autor, puedo decir que, como becario en la universidad, estudió la obra de César Aira. Quizás ahí radica la influencia que noté en esta novela.
Indagando un poco más cómo concibe su oficio, el autor dijo  en entrevistas:

▬Intento escribir un libro como los que a mí me gusta leer (...). Mentiría si dijera que tengo una preocupación, a priori, por abordar los “grandes problemas del país”, por intentar proponer, a través de mis libros, una interpretación de la violencia que está viviendo México. Eso viene después, cuando la novela está publicada y hay que construir un discurso coherente para explicarla. Es un ejercicio muchas veces demagógico, porque esconde la verdad, que es muy banal: el hecho de que lo único que me interesa es leer y escribir y que escribo para mantener ese estilo de vida. (1)

▬Yo suelo reescribir mucho, eso quiere decir abandonar lo que estaba haciendo y volver a empezar porque no es lo que estaba buscando. En uno de esos momentos de desconfianza, de decepción, de descubrir que lo que estabas haciendo no sirve…

▬Normalmente empiezo a trabajar sin una idea muy clara de la trama o de los personajes, me gusta tener mucha libertad al momento de empezar a escribir e ir descubriendo poco a poco la novela. Por eso es quizás que tengo que recomenzar varias veces, titubeo mucho pero así me gusta. Ya he probado comenzar a escribir teniendo más o menos claro un esquema de la trama, del personaje, etc. y me parece que resulta una escritura muy previsible.  (2)


TRAS LOS PASOS DE OREO Y LOS GEMELOS NO IDÉNTICOS
Como mencioné, la historia sucede en Altos de Jalisco, en Lagos de Moreno. Mirando en los mapas de Google encontré un barrio que se llama Cañada de ricos. ¿Sería este el lugar que menciona el autor con el nombre de La Chingada?

Si viviéramos en un lugar normal

 Las fotos de abajo son de la zona de Cañada de Ricos.

Si viviéramos en un lugar normal
Si viviéramos en un lugar normal

Más hacia la zona céntrica, las casas están más apiñadas entre calles angostas. Me encantó el colorido de las casas y las plantas con flores en macetas, además del uso de ciertos elementos decorativos coloniales. 

Si viviéramos en un lugar normal





Conclusión


Si viviéramos en un lugar normal es una novela de lectura ágil, entretenida, un poco delirante, pero que nos permite adentrarnos en una familia pobre mexicana para comprender la formas que asume la supervivencia cotidiana, a la espera de salir de su condición de clase para, al menos, pisar lo más abajito de la clase media, pero clase media al fin. 
Seguiré leyendo al autor ya que ha publicado varias novelas y hasta cuentos, y me ha gustado. Me interesa mucho No voy a pedirle a nadie que me crea. ¿Alguien lo leyó?

Besos y buenas lecturas!

Notas



martes, noviembre 13, 2018

Ready Player One (Película)


TRABAJO DE MATAR MONSTRUOS

Ready Player One


Por fin pude ver Ready Player One. Le tenía muchas ganas, como buena  gamer me que soy. El trailer me pareció espectacular así que en esta entrada, libre de spoilers, voy a hablar sobre algunos aspectos que más me interesaron de la película.
Esta película está dirigida y producida por Steven Spielberg y está basada en la novela homónima de Ernest Cline
En el año 2045, para escapar de una forma de vida de supervivencia y de desolación, la gente se encierra, mediante uso de anteojos y de equipos especiales, en un mundo virtual llamado Oasis. En él, cada uno puede ser quien quiera, desde una especie animal, una ser humano, un híbrido, un objeto. Me recordó a Second Life. Al menos, así se ha vendido siempre esta plataforma que está construida por completo por los usuarios. En realidad, cuando querés construir, ellos te venden un plano verde y vos tenés que agregarle todo desde las casas, los scripts para que una puerta se abra, los árboles. Y todo eso se compra. Ese es el negocio.
Volviendo a la película, suponemos que la crisis ha llegado a su pico máximo con un desempleo altísimo, desastres ecológicos, que si bien no se muestra de lleno, el hecho de que la gente viva conectada a una máquina supone que no trabaja sino que el dinero se junta o se consigue en el mismo juego virtual. Esta estrategia es la misma de Second Life ya que los lindens, la moneda del juego, se puede canjear por dólares, lo que hace que muchos profesionales, y hasta algunos que apelan a “trabajos” sexuales, vivan del mundo virtual. En cambio, los habitantes de Oasis matan por monedas. Cada vez que un avatar es derrotado explota en muchas monedas de oro que si se colectan sirven para comprar objetos dentro del juego o mejoras del equipo. Seguramente, puedan venderse a otros jugadores otorgando ganancias extras en el mundo real.

miércoles, noviembre 07, 2018

La librería de P. Fitzgerald (Mi lectura)



GRIS SOBRE EL MAR GRIS

La librería de Penélope Fitzgerald

Como parte del mes de Leo autoras en octubre (#LeoAutorasOct) continué leyendo a Penélope Fitzgerald porque me gustó mucho su forma de escribir. Además, quería leer la novela La librería antes de ver la película que tengo pendiente desde hace unos meses.
Me esperaba de esta novela una historia en torno a una mujer amante de los libros junto a un pueblo pintoresco y a la orilla del mar. Muelles de madera oscura, barcos, libros antiguos, mar gris: casi mi paraíso personal. Lamentablemente, se habla de los libros desde otro punto de vista. Y es que esta novela viene bien reseñada y creo que eso hizo que esperase otra historia. Quizás, como presupuesto, leí “librería” y pensé en libros y en amantes de libros. No se me ocurrió pensar los libros como mercancía.
Su título original en inglés es Bookshop y su primera edición de 1978.



ASÍ COMIENZA
En 1959, Florence Green pasaba de vez en cuando alguna noche en la que no estaba segura de si había dormido o no. Se debía a la preocupación que tenía sobre si comprar Old House, una pequeña propiedad con su propio cobertizo en primera línea de playa, para abrir la única librería de Hardborough. Probablemente era esa incertidumbre lo que la mantenía despierta. Una vez había visto volar por encima del estuario a una garza que intentaba, mientras estaba en el aire, tragarse una anguila que acababa de pescar.

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