Mostrando entradas con la etiqueta Juan Pablo Villalobos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Pablo Villalobos. Mostrar todas las entradas

jueves, noviembre 29, 2018

Si viviéramos en un lugar normal. Juan Villalobos (mi lectura)


QUESADILLAS O CARNE DE VACA

Si viviéramos en un lugar normal


Hacía tiempo que tenía pendiente leer al novelista mexicano Juan Pablo Villalobos. Comencé con Si viviéramos en un lugar normal, obra publicada en el año 2012.
La historia está contada en primera persona por el protagonista, Oreo, un joven de 14 años, que vive en una casa muy humilde al borde de una serranía en un pueblo de México, Lagos de Moreno, en los Altos de Jalisco. Como dato, agrego que el autor también creció en este mismo lugar.
Desde la óptica del protagonista, que recuerda sus años de adolescencia y el suceso central en la novela (no diré por el tema de spoiler), veremos las dificultades de vivir en un país con una inflación constante y con políticos corruptos que favorecen a los suyos para perpetuarse en el poder. Página a página, se lee el contraste permanente entre la forma de vida y la cosmovisión de pobres y ricos. 

La historia sucede en 1987. Desconocía los detalles de la situación de México y buscando información encontré sobre la huelga universitaria que duró 20 días, durante un año con una de las inflaciones más altas de la historia.


Cuando leía parecía que estaba sucediendo en mi país, ya que los dichos y la forma de concebir la vida a través de los sucesos políticos y económicos es una constante en Argentina. Justo hablaba de esto con una amiga, de que en muchas novelas escritas por argentinos hay una mención la economía y la crisis. Y otro tema en común entre mexicanos y argentinos es el de los insultos. En mi país es el “boludo” y “pelotudo” que remata cada oración, hasta de cariño: “Viste lo que le pasó a ese pelotudo”, “Sí, boludo, lo vi, qué pelotudo”, “Pelotudazo resultó el boludo”. Y en México hay que reemplazar “boludo” o “pelotudo” por “chingada”.

De forma constante, atraviesa la obra las formas en que el adolescente visualiza su condición de ser pobre, negándose a aceptar su destino, en contra de la inercia y la resignación de los adultos. Además, está siempre presente el tema del hogar, de la casa, de la vergüenza que produce una casa humilde. Y es así como él observa las otras construcciones que le parecen siempre mejores a la suya.

A veces la dignidad se consigue humillándose, parece confuso, pero no lo es: es la vida que nos toca vivir a los pobres.

Este contraste es más evidente aún cuando se muda una familia polaca tras construir una mansión en la ladera. A través de la familia recién llegada puede observarse el idealismo de que viajar es preferible a vivir en el mismo lugar, el viaje como signo de estatus social, y la idealización de la vida en otros países de Europa y de Estados Unidos.

En Estados Unidos no había basura, todo estaba reluciente, igualito que en la televisión. La gente no era puerca, no tiraba la basura en la calle, todos la depositaban en su lugar, en unos botes de colores que servían para clasificar los desechos.

Además, explora cómo es ser pobre en una familia numerosa. El padre del protagonista es profesor de civismo en una escuela preparatoria (secundaria en mi país) y fue quien tuvo la idea de poner nombres griegos a sus hijos. El autor utiliza este recurso para otorgar cierto paralelismo entre las tragedias a través de la característica de los personajes.

Mi papá nos presentó pronunciando con orgullo nuestros fabulosos nombres griegos: Aristóteles, Orestes, Arquíloco, Calímaco y Electra. En lugar de una familia parecíamos el índice de una enciclopedia.

Villalobos utiliza el humor y la ironía para expresar el sentimiento de desolación y los vaivenes en la vida de la gente muy pobre. Disfruté del estilo narrativo, la forma en que narra metiéndose en el habla de una clase social. Produce el efecto de cercanía y complicidad con el lector.

El pueblo era tan católico que estaba rodeado de espinas.


Otro protagonista, podría decirse, son las quesadillas. Es así como comer quesadillas refleja la economía del país. Ahora me dieron ganas de aprender a cocinarlas. En mi país, creo que son nuestros “panqueques”. Y observé otras recetas que se parecían más a las empanadas.

Nosotros conocíamos muy bien la montaña rusa de la economía nacional a partir del grosor de las quesadillas que nos servía mi madre en casa. Incluso habíamos creado categorías: quesadillas inflacionarias, quesadillas normales, quesadillas devaluación y quesadillas de pobre —citadas en orden de mayor opulencia a mayor mezquindad.

El autor ironiza sobre ciertas formas de pensar de los mexicanos, sus costumbres, el rol de la Iglesia y del estado en los procesos sociales. Hay menciones de partidos políticos y de sucesos sociales relativos a manifestaciones y marchas, que ofrecen un contexto complejo que sostiene la historia. No solo es una familia, sino que es una familia en relación con el avance de la urbanización y el impacto en sus relaciones sociales con el trabajo y el resto de la parentela o familia ampliada hacia sus abuelos, tíos, hermanos, etc. 

Sobre su escritura, me recordó a César Aira y a la novela La maestra rural de Luciano Lamberti sobre todo en la manera de mezclar aspectos delirantes con realismo. Indagando sobre la vida del autor, puedo decir que, como becario en la universidad, estudió la obra de César Aira. Quizás ahí radica la influencia que noté en esta novela.
Indagando un poco más cómo concibe su oficio, el autor dijo  en entrevistas:

▬Intento escribir un libro como los que a mí me gusta leer (...). Mentiría si dijera que tengo una preocupación, a priori, por abordar los “grandes problemas del país”, por intentar proponer, a través de mis libros, una interpretación de la violencia que está viviendo México. Eso viene después, cuando la novela está publicada y hay que construir un discurso coherente para explicarla. Es un ejercicio muchas veces demagógico, porque esconde la verdad, que es muy banal: el hecho de que lo único que me interesa es leer y escribir y que escribo para mantener ese estilo de vida. (1)

▬Yo suelo reescribir mucho, eso quiere decir abandonar lo que estaba haciendo y volver a empezar porque no es lo que estaba buscando. En uno de esos momentos de desconfianza, de decepción, de descubrir que lo que estabas haciendo no sirve…

▬Normalmente empiezo a trabajar sin una idea muy clara de la trama o de los personajes, me gusta tener mucha libertad al momento de empezar a escribir e ir descubriendo poco a poco la novela. Por eso es quizás que tengo que recomenzar varias veces, titubeo mucho pero así me gusta. Ya he probado comenzar a escribir teniendo más o menos claro un esquema de la trama, del personaje, etc. y me parece que resulta una escritura muy previsible.  (2)


TRAS LOS PASOS DE OREO Y LOS GEMELOS NO IDÉNTICOS
Como mencioné, la historia sucede en Altos de Jalisco, en Lagos de Moreno. Mirando en los mapas de Google encontré un barrio que se llama Cañada de ricos. ¿Sería este el lugar que menciona el autor con el nombre de La Chingada?

Si viviéramos en un lugar normal

 Las fotos de abajo son de la zona de Cañada de Ricos.

Si viviéramos en un lugar normal
Si viviéramos en un lugar normal

Más hacia la zona céntrica, las casas están más apiñadas entre calles angostas. Me encantó el colorido de las casas y las plantas con flores en macetas, además del uso de ciertos elementos decorativos coloniales. 

Si viviéramos en un lugar normal





Conclusión


Si viviéramos en un lugar normal es una novela de lectura ágil, entretenida, un poco delirante, pero que nos permite adentrarnos en una familia pobre mexicana para comprender la formas que asume la supervivencia cotidiana, a la espera de salir de su condición de clase para, al menos, pisar lo más abajito de la clase media, pero clase media al fin. 
Seguiré leyendo al autor ya que ha publicado varias novelas y hasta cuentos, y me ha gustado. Me interesa mucho No voy a pedirle a nadie que me crea. ¿Alguien lo leyó?

Besos y buenas lecturas!

Notas



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...