lunes, diciembre 01, 2014

En el camino - Jack Kerouac (fragmento) II



"Me desperté cuando el sol se ponía rojo; y aquél fue un momento inequívoco de mi vida, el más extraño momento de todos, en el que no sabía ni quién era yo mismo: estaba lejos de casa, obsesionado, cansado por el viaje, en la habitación de un hotel barato que nunca había visto antes, oyendo los siseos del vapor afuera, y el crujir de la vieja madera del hotel, y pisadas en el piso de arriba, y todos los ruidos tristes posibles, y miraba hacia el techo lleno de grietas y auténticamente no supe quién era yo durante unos quince extraños segundos. No estaba asustado; simplemente era otra persona, un extraño, y mi vida entera era una vida fantasmal, la vida de un fantasma".

miércoles, noviembre 19, 2014

A MITAD DEL NANOWRIMO

Ya estamos llegando a la mitad del NaNoWrimo 2014 y me siento contenta de haber tomado la decisión de participar. Estoy aprendiendo muchísimo, sobre todo a encontrar mi estilo de escritura. Durante mucho tiempo escribí novelas dejándome llevar, siguiendo pocos planes. El resultado fueron novelas muy enredadas, que se caían por la mitad y ahí era tal el bollo que las dejaba y comenzaba otra cosa. Escribo desde hace muchísimos años pero apenas terminé varios cuentos, género con el que no me llevo bien, y un libro de poemas. Para este evento, trabajé distinto. Me tomé un tiempo para planificar escena por escena de toda la trama, pensé en cada personaje, les armé fichas, dibujé el loft donde sucede casi toda la historia, pensé en los conflictos e hice un plan extenso donde consignaba: lugar donde sucede, personajes, sucesos. Esa línea me permitió avanzar casi hasta la mitad de la novela. Luego, con el fluir de la escritura, aparecieron otros sucesos. Me desvié del plan pero siempre sabiendo hacia  donde iba. Como resultado, pasé las 50.000 palabras antes de los quince días, escribiendo tan solo unas dos a tres horas por día. Fue toda una revelación saber que podía escribir una novela en menos de un mes. Me acordé de mis excusas de que dos horas por la noche no puedo, dos horas no escribís nada y dejaba la escritura para el fin de semana. 

         En conclusión, no escribí por eso de la procrastinación, patear todo para luego porque ahora no tengo tiempo, estoy cansada, los astros no congregan, mañana estaré más despejada. De ahora en más, si es necesario, me levantaré dos horas más temprano pero escribiré como una rutina diaria. Me prometo que lo haré. Me demostré que se puede. 

             Espero que si les gusta escribir, se animen a participar del próximo NaNoWrimo o del desafío de escribir unas 1700 palabras por día.




¡Buena escritura! 

Keren Verna

martes, noviembre 18, 2014

IMM #1

Mi primer IMM, idea muy difundida en el mundo de las páginas sobre lecturas y libros, y consiste en dedicar una entrada a los libros que han llegado a nuestro hogar, ya sea por préstamos, desde la biblioteca, por compras, etc.
Tengo autores pendientes para leer en profundidad como: Samuel Beckett, Ítalo Calvino, Amélie Nothomb. Además, un autor que vengo leyendo y siempre me quedo con más: David Safier. Aproveché que pronto será vacaciones para conseguir los dos libros finales de la serie de Beckett y alguno más de los otros autores. Espero poder leerlos pronto y reseñarlos. ¿Han leído alguno? ¿Alguna recomendación para mis próximas compras?




Título: El primer hombre
Autor: Albert Camus
Año: 2005
Editorial: Tusquets
Páginas: 304
ISBN: 9789509779921
Género: Narrativa / Novela

Ese hombre del título sería el padre del niño Jacques Cormery, protagonista de esta historia. Pero de ese padre emigrante, que murió en el frente durante la primera guerra mundial y que se había casado con una menorquina analfabeta y casi muda con la que apenas dispuso del tiempo necesario para tener dos hijos, poco se sabrá. Los pobres no tienen historia, o tan sólo aquella que les otorgan las guerras y las revoluciones. El verdadero primer hombre es el hijo: sin padre, educado en un miserable barrio periférico de Argel por una abuela autoritaria, que le inflige castigos corporales ante una madre impotente, exhausta por su trabajo 'en casas ajenas', ¿cómo y por qué caminos llegó ese niño indigente a convertirse en Premio Nobel de Literatura? El caso es que esta novela, que narra cómo ese niño va haciéndose lentamente, construyéndose a sí mismo, tan diferente de lo que cabría esperar de él por sus orígenes, se nos aparece como la historia de la propia niñez de Albert Camus.




Título: Malone Muere
Autor: Samuel Beckett
Año: 2002
Editorial: Alianza
Páginas: 150
ISBN: 9788420677590
Saga: Trilogía de Malone, libro 2

Segunda novela de la trilogía que Samuel Beckett escribiera después de la Segunda Guerra Mundial y que abre 'Molloy' y cierra 'El innombrable', Malone Muere mantiene en la indistinción hombres y objetos, subjetividad y exterioridad.
En un universo en el que no cabe adivinar las tendencias ni descubrir el sentido no hay pecado, pero tampoco salvación: sólo queda la desesperación cósmica, el horror frente a la existencia, la imposibilidad de superar la soledad. Y ese mundo de impotencia e ignorancia se halla poblado tan sólo de caracteres inmóviles y desnudos que reconocen su existencia, atrapada en un cuerpo en ruinas, mediante el monólogo de la conciencia, cuyos confusos pensamientos y borrosas imágenes se traducen en palabras que, de forma extrañamente caleidoscópica, tratan sin esperanza de fijar la cronología y la identidad de una realidad que se les escapa.





Título: El innombrable
Autor: Samuel Becket
Año: 2007
Páginas: 184
Editorial: Alianza
ISBN: 9788420672823
Género: Narrativa - Novela
Saga: Trilogía de Malone, libro 3 (final)

Con el Innombrable se cierra la gran trilogía iniciada con 'Molloy' y continuada con 'Malone muere', punto culminante del largo proceso de desintegración y pérdida del yo a través del cual los personajes de Samuel Becket quedan reducidos al discurso inconexo de una conciencia separada del mundo exterior y disociada incluso de su propia base corporal. Alegoría grotesca y patética de la impotencia humana, el ente anónimo, paralítico e informe que monologa de manera obsesiva a lo largo de las páginas de la novela arrastra una existencia puramente vegetativa, condenado por siempre a escuchar el resonar incesante de su propia voz.
Nadie ha logrado expresar con tanta fuerza (señala Frederich R. Karl en su trabajo que sirve de prólogo a esta edición) la desesperación de una época que pone en duda no sólo ya el sentido de la existencia, sino incluso su misma realidad.





Título: Ciudades de papel
Autor: John Green
Año: 2013
Páginas: 368
Editorial:Nube de tinta
ISBN: 9789871997039
Género: Narrativa - novela juvenil

En su último año de instituto, Quentin no ha aprobado ni en popularidad ni en asuntos del corazón... Pero todo cambia cuando su vecina, la legendaria, inalcanzable y enigmática Margo Roth Spiegelman, se presenta en mitad de la noche para proponerle que le acompañe en un plan de venganza inaudito. Después de una intensa noche que reaviva el vínculo de una infancia compartida y parece sellar un nuevo destino para ambos, Margo desaparece dejando tras de sí un extraño cerco de pistas.




Título: Jesús me quiere
Autor: David Safier
Año: 2011
Editorial: Seix Barral
Páginas: 304
ISBN: 9789507316531
Género: Narrativa/ novela

Marie, una treintañera que vive en un pueblito alemán, tiene un gran talento para enamorarse del hombre inadecuado. Poco después de abandonar a su novio en el altar, conoce a Joshua, un carpintero un poco raro y desaliñado. Joshua es un hombre diferente de todos los que ha conocido antes: sensible, atento, desinteresado. Pero, desafortunadamente, tampoco él es el hombre perfecto: en su primera cita le confiesa que es Jesús.
Al principio, Marie piensa que está loco de remate, pero lentamente se da cuenta de que su historia es cierta. Se ha enamorado del Mesías, que ha venido a la Tierra poco antes del Juicio Final. Marie deberá hacer frente no sólo al fin del mundo, cuyo desenlace es inminente, sino también al romance más descabellado de todos los que ha vivido.
Estas páginas deparan al lector las mismas risas y alegrías que Maldito karma, la primera novela de David Safier, un fenómeno editorial en todo el mundo. Jesús me quiere es una original y descarada historia sobre el amor, la familia y la tolerancia, una amable diversión y una conmovedora fábula sobre el valor de los sentimientos.



Título: Si una noche de invierno un viajero
Autor: Ítalo Calvino
Año: 2013
Editorial: Grupal
ISBN: 9789871201334

Es una novela sobre el placer de leer novelas; el protagonista es el lector, que empieza diez veces a leer un libro que por vicisitudes ajenas a su voluntad no consigue acabar. Tuve que escribir, pues, el inicio de diez novelas de autores imaginarios, todos en cierto modo distintos de mí y distintos entre sí: una novela toda sospechas y sensaciones confusas; una toda sensaciones corpóreas y sanguíneas; una introspectiva y simbólica; una revolucionaria existencial; una cínico-brutal; una de manías obsesivas; una lógica y geométrica; una erótico-perversa; una telúrico-primordial; una apocalíptica alegórica. Más que identificarme con el autor de cada una de las diez novelas, traté de identificarme con el lector...




Título: Matar al padre
Autor: A. Nothomb
Año: 2013
Editorial: Anagrama
Páginas: 136
ISBN: 9788433978592
Género: Narrativa – novela

Nothomb nos sumerge en el universo de la magia a través de dos figuras: Norman Terence, un mago célebre, y Joe Whip, que se presenta en la puerta de su casa buscando un mentor y encontrará un padre adoptivo. Y, como dicta el mandato edípico del título, entre padre e hijo se establecerá una relación que oscila entre la fascinación y la rivalidad, acrecentada por la presencia de la seductora Christina, una malabarista. ¿No es también la literatura una forma de magia, y el escritor un generoso prestidigitador que mantiene lo real en suspenso mientras dura la fábula? Pero los magos siempre guardan algún que otro truco bajo su chistera, y la historia de Joe y Norman desvelará al lector un desenlace inesperado, sorprendente.



 ¡Buena lectura!

Keren Verna



lunes, noviembre 17, 2014

Salón de belleza - Mario Bellatin



SINOPSIS EDITORIAL

Tras los cálidos elogios y la buena acogida del público cuando Salón de belleza apareció en Tusquets Editores México, en marzo de 1999, y con los derechos de traducción vendidos a Francia y Alemania, nos parece más que justificado darla a conocer también. Tras los cálidos elogios y la buena acogida del público cuando Salón de belleza apareció en Tusquets Editores México, en marzo de 1999, y con los derechos de traducción vendidos a Francia y Alemania, nos parece más que justificado darla a conocer también en España y el resto de Hispanoamérica. Bellatin es autor de cinco novelas cortas, Mujeres de sal (1986), Cánon perpetuo (1993), Efecto invernadero (1996), Damas chinas (1998) y Poeta ciego, también publicada por Tusquets México en 1998, que no por breves han incidido menos en el prometedor panorama de la literatura mexicana. Hoy goza de un prestigio que, con gran ironía y mucha naturalidad, él protege tras un vago halo de misterio. Una peste extraña fulmina paulatinamente a los habitantes de una gran ciudad. Rechazados por sus semejantes, algunos enfermos no tienen siquiera un lugar donde terminar sus días. Un peluquero, que hasta entonces ha regentado con grandes esfuerzos un célebre salón de belleza, decide dar refugio a los moribundos. Aficionado a los peces exóticos que en sus acuarios decoran el salón, el peluquero acaba convirtiendo su salón en un moridero medieval. ¿Qué mal diezma a los huéspedes del improvisado enfermero, carente al parecer de motivos filantrópicos? Con el tiempo ya sólo los peces multicolores serán testigos indiferentes de su dedicación, cercana a la santidad verdadera, sin paliativos natura.



SOBRE EL AUTOR

Mario Bellatin es un escritor peruano-mexicano nacido en 1960. A los 10 años escribió su primer libro inspirado en los perros. Es un escritor prolífico y de gran energía creativa. Su obra fue traducida a varios idiomas y es considerado uno de los escritores latinoamericanos más importantes. Estudió en la universidad de Lima Ciencias de la Comunicación y actualmente es director de la Escuela Dinámica de Escritores en la Ciudad de México. Ha obtenido varios premios y ha escrito entre otros: Mujeres de sal (1986), Condición de las flores (2008), Disecado (2011), Gallinas de madera (2013).

Ha dicho en entrevistas:
-Siempre escribo para saber quién soy
-Yo no tengo nada qué decir, sólo sé que quiero decir y para esto necesito crear formas narrativas
-Yo no sé si hago literatura, lo único concreto y real, lo único que sé es que yo me siento y escribo
-Es que yo no siento que mis libros me pertenezcan. Yo no sé de dónde vienen ni adónde van.
-La diferencia es que no se escribe como tú lees. Se escribe al revés. Yo no estoy escribiendo como tú lees. Ya hay mucho material, entonces es una desescritura. Con tanto material, lo que hago es ir recortando, quitando, quitando. (...)  Y lo único que me queda son hilos. Queda como una estructura en silencio ¿no? es como un gran silencio. Entonces eso tiene que estar marcado.
-Escribir para seguir escribiendo.




PRIMER PÁRRAFO

Hace algunos años mi interés por los acuarios me llevó a decorar mi salón de belleza con peces de distintos colores. Ahora que el salón se ha transformado en un Moridero, donde van a terminar sus días quienes no tienen donde hacerlo, me cuesta trabajo ver cómo poco a poco los peces han ido desapareciendo. Tal vez sea que el agua corriente está llegando con demasiado cloro o quizá que no tengo el tiempo suficiente para darles los cuidados que se merecen. Comencé criando Guppys Reales. Los de la tienda me aseguraron que se trataba de los peces más resistentes y por eso mismo los de más fácil crianza. En otras palabras eran los peces ideales para un principiante. Además tienen la particularidad de reproducirse rápidamente. Se trata de peces vivíparos, que no necesitan un motor de oxígeno para que los huevos se mantengan sin que el agua deba cambiarse todo el tiempo. La primera vez que puse en práctica mi afición no tuve demasiada suerte.






MI LECTURA

La novela trata de un hombre, el dueño de un salón de belleza en las afueras de una ciudad que posteriormente ha sido convertido en un lugar de exclusión de los enfermos, de una dolencia contagiosa que no se menciona, donde son abandonados o asisten para morir cuando ya no hay esperanza.


Lo que no tiene nada de divertido es la cantidad cada vez mayor de personas que han venido a morir al salón de belleza.

Ya no solamente amigos en cuyos cuerpos el mal está avanzado, sino que la mayoría son extraños que no tienen donde morir.


Durante la obra, aparece la fascinación del protagonista, el narrador, por la cría de peces. A través del comportamiento de los peces, logra aproximarse al comportamiento humano. Los peces acompañan la transformación y decadencia a través del proceso de agonía y de muerte.
La obra se inicia con la bella pero dura frase de Kawabata: "Cualquier clase de inhumanidad se convierte, con el tiempo, en humana". Esta frase nos adentra en la temática de la obra: el abandono de los enfermos, la exclusión y el señalamiento. El antiguo salón  funciona como un espacio cerrado, una clausura social. Me recordó a los leprosarios y a los geriátricos, ambos sitios de espera de la muerte, donde la esperanza ya no tiene cabida y donde la sociedad excluye para preservar, paradójicamente, la vida del afuera. Esos cuerpos ahí depositados, ya no sujetos sino tan solos cuerpos, están ya muertos, en un tiempo futuro sin futuro que se vuelve presente.  No valen las medicinas, los recursos, el esfuerzo. Así, un pensamiento tan práctico, tan inhumano, se transforma en pura humanidad.

Todos no son más que cuerpos en trance de desaparición.



Paradójicamente, el salón de belleza se transforma en sitio de muerte. De belleza no resta ni una pecera. La visión del protagonista es cruda, fría pero, en otros momentos, cobra una extrema lucidez para analizar el comportamiento de los demás y el propio. Él es directo, duro, sin metáforas ni lirismo, describe las cosas cómo las ve, con frialdad y hasta con objetivismo, incluso cuando narra su propio padecimiento y su incertidumbre ante la soledad.

Querían vivir a pesar de que no existía modo de atemperar sus males, a pesar de que el frío del invierno se colaba por las rendijas de las ventanas. A pesar de que era cada vez menor la ración de sopa que les servía.

         Por otro lado, él se hace responsable de aquellos que ya la sociedad rechaza, los deja en la puerta, los abandona. También están quienes asisten por sí mismos impulsados por el temor al rechazo y a la muerte en la soledad debajo de un puente o en la vía pública, ignorado, borrado. El protagonista no sale a buscarlos, ellos llegan a su puerta. ¿Qué más podría hacer? ¿Cerrar la puerta? ¿Dejarlos morir en la calle, bajo un puente?

Si me hubieran hecho ese pedido en otro momento, jamás habría permitido que mi salón de belleza se convirtiera en un Moridero.


A medida que leemos, la obra nos permite movernos en dos polos: la compasión y la crueldad. Al leer sentía que se me tambaleaba el pensamiento párrafo a párrafo. ¿Es cruel alargar el sufrimiento de quien va a morir sin esperanza? ¿Es justo que para que no sufran quienes siguen viviendo tenga que ser a costa de abandonar a quien muere? ¿No sucede con los enfermos terminales que dado la agonía y el hundimiento deseamos que no sufra más a costa de morirse ahí mismo? ¿No terminan siendo una carga para los parientes que luego se echan en cara que yo hago más, que vos hacés menos, como si el enfermo ya fuera un bulto sin volición que pesa y molesta? Durísimo, pero ¿cuánto se silencia? La voz del protagonista es eso, una voz que rompe el silencio del pacto social de invisibilidad.


Prolongando los sufrimientos con la apariencia de la bondad cristiana. Y lo peor, tratando a toda costa de demostrar lo sacrificada que era la vida cuando era ofrecida a los demás.

Aquí nadie está cumpliendo ningún sacerdocio. La labor obedece a un sentido más humano, más práctico y real.



         El libro me impactó por la forma de narrar un tema tan difícil pero sobre todo por lo mucho que dice en pocas páginas. La voz del narrador por momentos me hacía pensar que estaba ante un asesino serial o ante el ser más compasivo. Muchos de quienes llegan son aquellos abandonados que no tienen donde morir, porque las familias tienen miedo de contagiarse, porque los han arrojado a la calle y porque la única opción es morir debajo de un puente. Recordé los antiguos leprosarios, esos espacios de exclusión donde recaía todo el peso de la sociedad, el estado de concentración de los pecados, el castigo. Incluso el narrador se refiere al a enfermedad como “mal”. La enfermedad como castigo divino, quizás, la enfermedad como purga de la sociedad toda. El protagonista también podría mimetizarse con la imagen de los flagelantes itinerantes quienes iban de ciudad en ciudad expiando en sus propios cuerpos el pecado de los demás.


Y testigos hieráticos del mal, logran su salvación en esta misma exclusión y gracias a ella: con una extraña reversibilidad que se opone a la de los méritos y plegarias, son salvados por la mano que no les es tendida. El pecador que abandona al leproso en su puerta, le abre las puertas de la salvación. (Michel Foucault)


Los pobres, los vagabundos, los muchachos de correccional, y las “cabezas alienadas”, tomarán nuevamente el papel abandonado por el ladrón, y veremos qué salvación se espera de esta exclusión, tanto para aquellos que la sufren como para quienes los excluyen. Con un sentido completamente nuevo, y en una cultura muy distinta, las formas subsistirán, esencialmente esta forma considerable de separación rigurosa, que es exclusión social, pero reintegración espiritual. (Michel Foucault)




La enfermedad quizás sea el sida pero no se la nombra más. Tampoco tiene nombre el protagonista. Esta falta de nombre posibilita la generalidad de cualquier enfermedad, ya sea el sida u otra. Y él cobra un rostro anónimo, el de nadie y el de todos. Igual para los que llegan a morir. La ambivalencia persiste también en los sentimientos que me sucedieron mientras leía: el moridero como sitio de compasión y el  moridero como sitio de crueldad.
         Me fue inevitable pensar en la resignificación de la muerte. De la muerte como recapitulación de la vida, como momento de pacto con dios y de arrepentimiento hasta la muerte como proceso negado e invisibilizado como en el hoy, como se lee en el libro de Philippe Ariès, Morir en Occidente.   


Acabamos de ver cómo la sociedad moderna privó al hombre de su muerte y cómo sólo se la restituye sino la utiliza para perturbar a los vivos. Recíprocamente, prohíbe a los vivos que se muestren emocionados por la muerte de los otros, no les permite ni llorar a los difuntos ni demostrar extrañarlos.

Poco a poco, el interés o la piedad se desplazaron del moribundo a la familia y los sobrevivientes.




El moridero puede ser cualquier lugar. La sala de terapia intensiva es un moridero donde uno no puede entrar a ver a los parientes, donde se ocultan detrás de un muro, se los tapa para que no sean vistos e incluso podemos pensar que nosotros los hemos “dejado” allí, están allí con nuestro consentimiento, están allí para morir. Una sala de velorios también es la consecuencia de un moridero, de una muerte que pasa a ser tabú, muerte contaminante, en tensión con la vida, la gran destructora. Y está San La Muerte, la muerte en forma de santo a quien rezan para pedir una buena muerte. Una buena muerte es una muerte rápida. Hay miedo a la agonía, al sufrir, al no poder morir, al perdurar. “Por suerte ya se fue”, “por suerte ya no sufre”, y demás dichos que uno ha escuchado en los velorios. La muerte como la suspensión del sufrimiento, ya no un pacto con un dios, ya no es el momento de evaluar la vida; la muerte es una cuchillada compasiva.



MENSAJES

-Hay varias maneras de morir y el abandono también es muerte
-La invisibilidad de ciertos procesos para ocultar al resto de la sociedad constituido en un  en un acto entre liberatorio e irresponsable
-La esperanza a veces no alcanza
-Los “morideros” cambian el contenido pero siguen siendo morideros.
-No es más compasivo alargar el sufrimiento de un ser humano
-La soledad de los excluidos y rechazados, la soledad de los enfermos.







ALGUNAS CITAS MARCADAS

La mayoría eran mujeres viejas o acabadas por la vida. Sin embargo, debajo de aquellos cutis gastados era visible una larga agonía que se vestía de esperanza en cada una de las visitas.

Me sentía como aquellos peces invadidos por los hongos, a los cuales rehuían incluso sus naturales depredadores.

En más de una ocasión había realizado cierta prueba, donde quedaba claro cómo los peces atacados por los hongos se volvían sagrados e intocables.

Me gustaba el absurdo de la desaparición que se desarrollaba en los acuarios.

Tal vez en algún momento me sentí inmortal y no supe preparar el terreno para el futuro.


  
Seguiré leyendo la obra del autor porque me gustó muchísimo por su forma de narrar, por su estilo. Recomiendo esta obra para hacernos tambalear la conciencia.
  


BIBLIOGRAFÍA CITADA

-Philippe Ariès. (2007) Morir en Occidente. Adriana Hidalgo Editora
-Michel Foucault (1990) Historia de la locura en la época clásica. Fondo de Cultura Económica.



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