miércoles, octubre 04, 2017

Autopublica tu novela #3 (Escribir)

PLANIFICAR O NO PLANIFICAR, QUERIDO HAMLET

Escribir

Como todos los miércoles, quiero compartir unas entradas para que te ayuden a escribir y publicar tu novela. 

Ahora que tienes un conjunto de ideas y alguna de ellas que podría dar origen a una historia, es hora de pasar al segundo paso: desarrollar lo que será tu novela.
Algunos odian planificar y se lanzan a escribir y que los lleve donde el mar de la creatividad los arrastre. Estos escritores quizás sean más seguros, aventureros o amantes de la adrenalina; otros, más detallistas y metódicos, diagraman hasta las casas, inventan árboles genealógicos, llenan cuadernos y cuadernos con notas. A los primeros se los llama escritores de brújula y a los segundos, de mapas.

            Nadie puede decirte qué tipo de escritor debes ser porque es una decisión personal. Tampoco se puede decidir una vez para siempre. Algunas veces será mejor planificar y otras, no. Creo que todo depende de la historia que quieres contar y cómo la quieres contar. Una historia de fantasía, con muchos personajes, que abarca varias generaciones, será mejor planificarla al detalle para facilitar la escritura.





Mis primeros intentos de novela fracasaron. Quedaron ahí por la mitad, enroscadas, ni sabía cómo seguir porque era tal el entrevero en mi cabeza que leía una serie de escenas caóticas. Si yo como escritora no entiendo, imaginen el pobre lector qué tortura. Encima, agarraba el texto meses después y notaba que escribía distinto. Si un día estaba de mal humor, proliferaba una escritura más cortante y hasta irónica. Si estaba triste, caía en una especie de lirismo pasado por agua. Al leer todo el texto completo, parecía que había sido escrito por varias personas y me decía que dios mío, cuando tenga que corregir será una tarea del demonio. Y ahí volvía a dejar todo a medio escribir, hasta con dolor de cabeza.
            Para participar en el Nanowrimo, debido a que disponía de un mes para escribir una novela, planifiqué con detalle. Resultado: publiqué la novela. A partir de ese momento, me convertí en una maniática de la planificación. Hasta invento el cuaderno de la novela para registrar ideas, dibujar las casas, un plano del pueblo, pego imágenes, diseño la ropa de los protagonistas, un calendario. Todo ese material me ayuda en la planificación.
            Por ejemplo, los siguientes son dos collage que armé para personajes de Tres formas de calzar un zapato prestado.

Klei




Lala

            Luego, en un documento en Excel, anoto las escenas hasta el final, por lo general, en un orden temporal. Después, las acomodo según el mejor orden para contar la historia. Por ejemplo, quiero que comience cuando ella se va de la casa, luego contar el motivo de su partida; al final, el destino final donde ella se instala.
Este archivo en Excel es mi guía. Esto no quiere decir que me acomodo a cada una de las escenas. Por lo general, comienzo a escribir, y me salen nuevas escenas o se me caen algunas de ellas. Por lo tanto, uno es un escritor de brújula y de mapa, parte planifica aunque sea en la mente y parte se deja llevar por la creatividad. ¿De qué sirve una brújula sin un mapa?


Planificar una novela



En esta planificación es importante tener en cuenta:
El tiempo en qué transcurre toda la historia. Para no perderme y no hacer que un personaje, involuntariamente, salte de 23 años a 30 en 14 años, coloco en cada posible escena el nombre del personaje con su edad entre paréntesis y la fecha en que acontecen esos eventos. Un cuadro posible sería el siguiente:

Planificar una novela



La hora es importante ya que nos permitirá visualizar, o tener presente, qué sucede fuera del espacio, si es de noche o de día, si la gente está trabajando o durmiendo. Parece una obviedad, pero no está bueno decir que alguien justo llegó a la reunión con la cara encendida por el sol si la reunión fuese a las 22 horas. Son estos pequeños detalles menores los que rompen la magia de lectura al lector, hacen perder la verosimilitud.
Cuando creo un espacio, como la sala de un consejo, me gusta dibujar un plano: si hay mesa y dónde, qué otros objetos acompañan, si hay cuadros, si las paredes son blancas.

Todos estos detalles, lo más probable, es que no aparezcan en la novela, pero crearlos nos ayuda a meternos en la historia, a visualizar mejor cómo se mueven los personajes por ese espacio. Eso es lo que reconstruirá el lector, agregando nueva información. En caso de olvidarnos de un detalle y cambiarlo, por ejemplo, la estatua  gigante antes se había dicho que era de una mujer y luego nos olvidamos y es de un hombre, sacará al lector de la lectura y creerá que alguien movió o cambio la estatua. Pasará hojas y hojas esperando que uno le diga que ese cambio fue importante o que le cuentes el motivo. Cuando termine de leer, se preguntará: “¿Pero qué pasó con la estatua?”


EJERCICIO
Busca una novela corta que hayas leído y rearma el cuadro anterior para observar el mecanismo que utilizó el autor para planificarla. Puedes hacer lo mismo con una novela tuya que esté ya terminada y corregida.


La próxima quiero compartir unos programas que ayudan a planificar una novela.


Besos y buena escritura!


2 comentarios:

  1. Que importante es la hoja de excel, y planificación. Yo desde que leo en eBook, me doy cuenta de que todo importante ocurre al 50% de la novela, y casi de una manera exacta. Saludos.

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    1. Hola. Es una herramienta fácil de usar y muy útil. Además te ayuda a no escribir escenas que no aportan nada. Es cierto que ahora, me pasa lo mismo, ya no son hojas sino porcentajes. Besos!

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