viernes, diciembre 15, 2017

El crimen del conde Neville de A- Nothomb (Mis lecturas)

El crimen del conde Neville de Amelie Nothomb

Tenía muchas ganas de volver a leer a Amélie Nothomb. Mi lectura anterior fue Biografía del hambre. Y esta vez pude ponerme con un libro que llegó no hace tanto a mi país: El crimen del conde Neville. Además fue elegida en el club de lectura en el que participo. En esta historia, la autora cuenta, a partir de unas reuniones sociales entre la elite, cómo es la vida y la hipocresía en la clase social alta.

Lo primero que me llamó la atención fue la brevedad de la novela, ya que si sacamos la letra grande y los márgenes descomunales, creo que tendrá unas setenta páginas. Pero es el estilo de la autora usar las palabras justas. En este caso, no sé si esta obra podría llamarse novela porque me resultó más como un cuento largo. ¿Marketing? ¿Necesidad de publicar mucho en poco tiempo? ¿Estilo? No es la primera vez que me cruzo con cuentos promocionados como novelas o que leo críticas literarias que apuntan a lo mismo.



Dejando de lado estas cuestiones técnicas, la novela es entretenida y posee pasajes que me gustaron por la ironía y la manera de esbozar críticas sociales sin caer en clichés.
La obra es un “homenaje” a El cuento de lord Arthur Saville de Oscar Wilde. Lo digo con comillas ya que algunos creen que es demasiada inspiración. También pueden leerse en el nombre de los hijos del conde alusiones a dramas griegos: Orestes, Electra, etc.
Sobre su estilo de escritura la autora dijo: “Mi escritura es muy instintiva, pero a la vez es muy cerebral. Hago autobiografía ficticia”. (1) En este sentido, ella conoce el mundo del que habla en la ficción porque su padre es diplomático.  

El crimen del conde Neville de Amelie Nothomb
Imagen de GettyImages

El conde Neville pertenece a la clase social alta y aristocrática de Bélgica. Vive en un castillo. De niño aprendió el arte de las apariencias junto a su familia: delgados y muy a la moda, pero muertos de hambre por la pobreza, costumbre que mantuvieron toda su vida. Cada tanto, él celebra unas tertulias conocidas como Garden Party, muestrario para demostrar el estatus social, un despliegue de plumas, un ritual que demarca los posicionamientos sociales. Estas fiestas son muy formales y se celebran al atardecer, en los jardines privados. Suelen celebrarse entre la realeza y parece ser típica en Europa. Por ejemplo, la reina de Inglaterra invita a treinta mil comensales en los palacios de Buckingham (Inglaterra) o de Holyroodhouse (Escocia), se sirve té y sándwiches o confituras.
Calculo que estas celebraciones en tanto sirven para mantenerse en la cumbre de la sociedad, también sirven para caer, ya que si se da un mal paso, se dice una palabra fuera de lugar, se lleva un vestido que no esté a la onda, así como suben, deben de bajar.
 La vida de la familia del conde es una vida fingida, un artificio, como un espejo falso que muestra una imagen que no es. ¿Es posible que los demás crean que perteneces a una clase que no es la tuya? Les propongo un juego. Miren esta cuenta de Instagram y digan si el señor es millonario o no: Clic al perfil.
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 ¿Es millonario o no? ¿Tiene dinero o no? La respuesta está debajo.
Boris Kudryashov es un jubilado que se dejo llevar por la idea de un consultor de marketing. Publicaron fotos del señor en situaciones que se identifican con un estilo de vida de la clase social alta (autos de lujo, comidas, mujeres, viajes, divertimento). Y la gente sacó sus conclusiones: el hombre es un millonario. Como resultado, le llovieron seguidores, propuestas de mujeres, propuestas de modelar o publicitar productos. Ha dicho: "Todavía me sorprende cómo gastando apenas US$ 800 en dos meses puedes hacer que decenas de miles de personas adultas crean en una persona que no existe". Parece que quiso demostrar que se puede ser una celebridad con tan solo unos pocos dólares. ¿Cómo? Aparentar lo que no se es hasta que los demás lo crean.

 
El crimen del conde Neville de Amelie Nothomb
Imagen de Manuel Gómez Burns
Volviendo a la novela, la historia comienza con el conde acercándose a una vidente, madame Portenduère, que encontró a la hija  del conde en el bosque. La vidente le dice al conde que matará a alguien en una de sus fiestas. A partir de ese instante, suceden una serie de hechos que apuntan a lo mismo: la incertidumbre. No puedo decir más sin caer en un terrible spoiler.
El despliegue de esas fiestas permite a la autora mostrar la frivolidad y banalidad de la antigua nobleza, ya decadente, ya anacrónica.

Soy el último representante de una cortesía anticuada, de un exquisito arte de estar juntos. Después de mí, solo quedará frivolidad.



CONCLUSIÓN

El crimen del conde Neville es una novela entretenida, con ciertos toques de humor e ironía sobre la vida contemporánea de las aristocracias que se desesperan por sostener las apariencias y el estilo de vida de tiempos pasados. Un libro corto, demasiado corto, que deja afuera aspectos que se podrían haber ahondado. No entiendo la prisa por publicar una historia que, para mi gusto, demandaba más páginas.  
La obra también gira en torno al destino y a la predestinación. ¿Podrá la aristocracia evitar la caducidad? ¿Podrá alguien escapar de una profecía?

Besos y buenas lecturas!

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