martes, julio 12, 2016

Algo más oscuro que la noche de Thomas Glavinic (Mi lectura)


Algo más oscuro que la noche
Thomas Glavinic
2009
Ciruela
357 páginas
Isbn 9788498413212

 Es una mañana como otra cualquiera. Jonas despierta. Desayuna un café. El periódico no está delante de la puerta de su casa. Cuando no logra sintonizar la radio, ni la televisión, ni puede entrar en Internet, comienza a enfadarse. Su novia no contesta al teléfono. Jonas sale a la calle. No hay nadie. ¿Puede vivir una persona cuando todas las demás han desaparecido? Han quedado el mundo y las cosas: carreteras, supermercados, estaciones de tren, pero todo está vacío. Jonas vaga por Viena, por las calles de siempre, por las viviendas que conoce, pero nada responde a sus preguntas. ¿Es el único superviviente de una catástrofe? ¿Se han ido todos a otra ciudad? ¿Hay otros, o son sólo imaginaciones suyas? Thomas Glavinic refiere con tensión creciente el caso de una persona que descubre lo que significa ser persona cuando ya no existe nadie más, cuando los recuerdos del propio pasado son la única vida en un mundo muerto.



ASÍ COMIENZA

—¡Buenos días! —gritó en dirección a la cocina. Llevó a la mesa el servicio del desayuno y de paso encendió la televisión. Envió un sms a Marie. ¿Has dormido bien? He soñado contigo. Después he comprobado que estaba despierto. T. q.





        
Se me hace difícil hablar de la novela porque aún la estoy procesando y porque para hablar de ella tengo que suponer lo que entendí y será como hacer un spoiler. Al leer me decía que no pasa nada. Avanzaba con las rutinas que se impone quien se ha quedado solo en el planeta, supuestamente. No hay más seres vivos que las plantas y él. Han desaparecido todos los animales. Solo está él y el silencio de ese vacío que ahora habita. Durante ese tiempo, recorre los lugares de su infancia, se aferra a los recuerdos, recupera sucesos de su pasado que estaban olvidados. El desenlace sucede en las cinco últimas páginas, mechado con reflexiones.



         Es un libro que te atrapa desde entrada sobre todo para descubrir qué ha sucedido con los seres humanos y los animales. Supuestamente, él debe ser la clave. Fui barajando varias hipótesis más por mi curiosidad que porque el libro me habilitara a ello, ya que el lector debe armar mucho los significados, incluso, cerrar él el libro.
         Encontré paralelismos en una película japonesa, Completamente sola en el mundo (2001) del director Hideyuki Hirayama, que vi hace un tiempo, y con Dear Esther, una historia visual para computadora. 
         Lo negativo ha sido tener que leer cierta idea que se repite de manera constante en toda la novela y pierde eficacia.


Un dato importante es la traducción del título. En inglés y en alemán se titulan Trabajos nocturnos. Este título brinda otra información extra para el análisis. Incluso, también la traducción al italiano: Las invenciones de la noche. Este último aporta otra mirada.

         Para quien guste de historias que dejan muchos espacios abiertos y requiere de interpretación y de una gran curiosidad, la recomiendo.
         Como reflexión final me resta que somos lo que son nuestros recuerdos.





        


ALERTA DE SPOILER CON MIS INTERPRETACIONES HASTA EL FINAL DE POST

         Como conté antes, hace un año, más o menos, había visto una película japonesa. En ella se muestra una mujer que se despierta sola en el planeta como si las personas se hubieran evaporado. Restan los objetos que estaban usando. Todo sigue en pie: la planta eléctrica sigue funcionando, la red de agua. Poco nos va mostrando que suceden cosas fuera de lo esperable y nos adentramos en un mundo onírico. En tanto leía la novela, creí que había sido inspirada en la película ya que fue estrenada en el año 2001. Ambos plantean el mismo inicio y muestran un mundo onírico, surrealista. Quizás fue la película la que me guió a plantearme mi lectura y el destino de los seres humanos.
         Con Dear Esther el paralelismo es mayor, incluso el final es idéntico. En Dear Esther el protagonista también recorre, en soledad, una isla en tanto recuerda y se aferra a sus recuerdos. No sabemos si está muerto o si está vivo. Algunos lo han interpretado como un fantasma que revive hasta su muerte una y otra vez.



La novela, para mi gusto, deja muchos cabos sueltos: qué sucedió con la humanidad, qué le sucedió al protagonista. Mis hipótesis han sido: está muerto, está en coma, está soñando, está en una especie de limbo o purgatorio. La primera la descarté a la mitad de la novela porque no aparecen otros muertos, nada relativo a estar muerto, lo que uno se imagina ya que no lo podemos saber cómo es. Que el protagonista esté soñando la descarté por cliché. Sería algo muy burdo apelar a “al final estaba soñando”. Me quedé con la otra hipótesis: el protagonista está en coma y en una especie de tránsito entre la muerte y la vida, un limbo. De esta manera, me cierra que el espacio sea imaginario, que aparezcan objetos y desaparezcan, que se aferre a los recuerdos, que busque objetos de sus seres queridos para aferrarse a ellos, que escuche sonidos y murmullos de fondo que no saben de dónde vienen (vendrán de quienes lo están cuidando, quizás, en un hospital). Y me cierra el final: él se arroja desde lo alto de una iglesia, él decide morir. Aparece al final una reflexión sobre la vida y la muerte.
         Otro aspecto que me llevó a pensar que estaba en coma es la alusión continua al “durmiente”, como si él estuviera desdoblado en dos personas, quien duerme que intenta comunicarse con él a través de las grabaciones, y él, que se observa dormir. Alude, además, al momento de la muerte, a la muerte de sus seres queridos. En toda la obra, él está obsesionado con la muerte y la pervivencia de los objetos, con aquello que no hizo y hubiera querido hacer como pisar el polo sur. Él busca respuestas sobre la muerte y sobre el transcurrir del tiempo ya sea lineal, circular o paralelo. Es alguien, según mi punto de vista, que busca respuestas antes de morir. Y esa es la forma en que él pudo, mediante la imaginación de una vida paralela en un mundo onírico.
         En resumen, los aspectos que tuve en cuenta para pensar que él estaba en coma:
-La alusión a la oscuridad que progresivamente aparece calle a calle. Oscuridad como desintegración y muerte.
-Los servicios de toda la ciudad, agua y electricidad, que siguen funcionando. No es verosímil que suceda. Quizás los primeros días, sí. Luego, tiene que no haber agua, ni luz, al menos. Entonces, me queda como espacio imaginario. Los únicos servicios cortados desde el primer momento son los de las comunicaciones, incluso no pudiendo acceder a páginas web, relativo a su incomunicación por estar en coma.
-Él alude a que se imagina cosas.
-El silencio es irreal. Deberían sonar sirenas producto de sucesos aleatorios como rotura de un vidrio por la caída de un árbol en una vidriera. El mundo debería seguir vivo. En la sinopsis dice que es “un mundo muerto”. El que está muerto, entonces, es el mundo de él producto de que él está muriendo y esto contradice la idea del protagonista: la pervivencia de las cosas más allá de quien las mira o las piensa. Ahora, las cosas de desintegran, desaparecen, se vuelven oscuridad, porque quien sostiene el mundo es la mente de quien recuerda.  Cuando esa persona muere, el mundo muere, el mundo también está muerto.
-El “durmiente” como otra persona, como alguien a quien él observa como a otro. ¿Por qué la obsesión de verse dormir? ¿Por qué no filmarse en otras circunstancias? Vuelvo a la idea de la pervivencia de los objetos: ¿los objetos existen cuando no los pienso mientras duermo?  Y al revés, ¿los objetos que sueño, existen? Sí. Como el cuchillo clavado en el concreto. Las cosas que el durmiente sueña, se tornan realidad. Se cruza lo soñado con el mundo imaginario donde habita. El durmiente es el real y él ese irreal.
-Búsqueda de sus recuerdos y del pasado. Comprenderse a sí mismo y a los otros.
-No hay certezas. Siempre la duda si están vivos o muertos, no sobre los seres humanos en general que han desaparecido, sino sus familiares y amigos. Busca la respuesta en un experimento con un péndulo sobre fotos, sobre sus fotos de manera que sobre sí mismo busca saber si está o muerto. Se entera de la muerte de un amigo de la infancia, que murió de niño y lleva unos veinte años muertos. Esto es posible por ese espacio de limbo donde habita, puente y comunicación entre la vida y la muerte.
-Él dice que se desea morir pensando en el amor y fue así que busca los objetos de Marie y es para ella el último pensamiento. En realidad el vive un tránsito, quizás en la vida real son unos cinco minutos, hasta encontrar el coraje de despedirse de la vida y de enfrentarse a su muerte.
-No hay compasión ni sentimiento hacia toda la humanidad y los animales que han desaparecido porque en el inconsciente sabe que no es real. No hay nostalgia ampliada hacia toda la especie. Si eres la única persona en el mundo, más allá de pensar en tus seres queridos, el primer pensamiento, cae el dolor por todas las pérdidas, una gran nostalgia que te terminaría destruyendo.
-El despertar. Él se despierta en ese mundo. No escuchó nada, no hubo catástrofe. No sucedió mientras estaba despierto. Ingreso a ese mundo desde el sueño.
        

Sentí que durante toda la novela, no pasaba mucho. Solo me sostuvo hasta el final saber qué había pasado con la humanidad, pero ese fue el contexto donde desarrolló la historia. No era el objetivo del autor explayarse en ese tema sino focalizarse sólo en el protagonista. De esta manera, así como él no puede saber qué ha sucedido con las personas y todos los animales, así aparece como vacío en la obra. Lo que restan son muchos cabos sueltos. Debería haber incluido ciertos indicios, ciertas respuestas.
         Por otra parte, el hombre frente a su soledad, al final, podría despertar otras reflexiones, sobre la vida en general, sobre la muerte, pero el autor solo recalca la misma idea una y otra vez: la pervivencia de los objetos más allá de la muerte y de la ausencia de las personas. 




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